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El fin de la TV (y del Internet) como los conocemos

Publicado en: Blog, Reflexiones Interactivas por Mc Quaas el junio 7, 2009

Viajo a Panamá por Copa (AeroMéxico aún no vuela para allá) para tener algunas reuniones que Skype y la voz sobre IP no podían resolver con eficacia.

Mientras disfrutaba la gratificante sensación de comodidad y control de los 30,000 pies, con el paisaje de casitas, islas, embarcaciones y nubes coquetas, la revista “Panorama” cumplió con la promesa de su nombre y me trajo a la mente un tema central de la evolución de los medios que veíamos venir desde hace varios años, pero que quizás a muchos a veces se nos olvida que ya está a la vuelta de la esquina y sucediendo.

Hace tiempo le copié a alguien cuyo nombre no recuerdo una frase ideal para comenzar una conferencia atrapando la atención del público: “Internet va a desaparecer“. ¿Cómo no va a llamar la atención la desaparición del Internet si estamos apenas habituándonos a su existencia? Pero la realidad es que la palabra Internet cada vez se aleja más de su significado original. Según mi respetado amigo Vinton Cerf, considerado “el Padre del Internet”, Internet es algo así como “una red de redes de computadoras que intercambian información a través del protocolo TCP/IP”. ¿No creen que si le preguntamos a la primera persona que pase frente a nosotros, tendrá una definición muy distinta de “Internet”? Hoy en día Internet significa muchas cosas mucho más allá de una plataforma de computadoras conectadas para intercambiar datos: Interacción, Comunidades, Wiki, Twitósfera, Blogósfera, On demand, 2.0 o 25.0 y muchos otros son términos que guardamos bajo el concepto paraguas Internet, pero que cada vez menos tienen que ver con cuestiones técnicas, sino más bien con un fenómeno social cuyo impacto en buena parte del Mundo ya no es discutible. Olvidamos a veces que esa plataforma originalmente llamada Internet está revolucionando la telefonía, la televisión, la radio, la prensa y en general todos los medios, por mencionar sólo algunos aspectos cotidianos de nuestra vidas, pero de manera cada vez más invisible.

La revista Panorama hablaba del fin de la Televisión como la conocemos. Aunque sabemos que la TV análoga se está apagando en favor de la digital (por cierto: en Estados Unidos el apagón digital general sucede por ley esta misma semana!), lo interesante es que al leerlo me di cuenta de que efectivamente el Internet ya había desaparecido, al menos para los autores del artículo, pues en él mencionan los consabidos beneficios de la TV digital: la desaparición de los canales y horarios por la programación on demand y personalizada, así como su publicidad interactiva, y medible.

Lo que me llamó la atención es que, aunque se menciona brevemente que los protocolos y tecnologías que hacen posible la TV digital e interactiva son los mismos que conocemos en nuestra computadora personal, ya no hay una conciencia de que la plataforma tecnológica es la misma que le dio vida al web y que el crédito de la evolución tecnológica de los medios probablemente quedará olvidado en el futuro. Se nos facilita más entender y seguir nombrando a los medios como estamos acostumbrados – según el tamaño de la pantalla a través de los cuales accedemos a sus contenidos: El cine es lo que vemos en la pantalla más grande y sentados junto a otros extraños. La TV es lo que vemos a través de la pantalla mediana que está en la sala de la casa – aunque en realidad ahora se trata de un gran monitor de computadora con nuevas formas de acceder al contenido. Para muchas personas resulta más práctico entender que “el Internet” es sólo aquello que accedemos desde una computadora “común y corriente”, con su teclado, ratón y CPU, como nos enseñaron hace unos años. “El” Radio es lo que escuchamos en el auto y los móviles son todos los que nos podemos llevar en el bolsillo. El teléfono (en casa) es el aparato para hablar con otros, no importa si usa Internet u otra red para comunicarnos.

Pero ¿qué no podemos ver la TV en el celular? ¿y en la computadora? Y mientras se hace más común conectar computadoras a las TVs (de LCD) ¿no es cierto que podemos revisar nuestro correo en la TV? o es ver TV por Internet? ¿quién de ustedes escucha ahora la música en la computadora, o incluso la radio “en vivo”?

Ana y yo decidimos hace más de un año no tener TV de paga en casa (o más bien ella accedió a mi insistencia), lo que nos obligó a descubrir las diferentes formas de ver tele que han evolucionado sobre Internet – en México todavía un poco más complicado que en otros países. Podcasts, videos sobre demanda, canales en vivo o “streaming” plataformas operadas por control remoto o diseñadas para ser usadas desde un navegador web, o desde un celular, en alta definición, sincronizable con el celular… Todo se está mezclando y ya no hay nombres para bautizar tantas nuevas formas de contenidos. Justin, Boxee, Hulu, Joost, Zattoo… la lista de nombres raros crece mientras la disponibilidad de nombres de dominio se reduce y los usuarios vamos descubriendo el mundo de los contenidos sin límites a través de cada vez más opciones e inventos creados por profesionales y principiantes por igual. (Tip: si quieren acceder al nuevo mundo de la TV en línea consíganse una IP de EUA a través de un programita gratuito llamado Hotspotshield y busquen un poco en el web las opciones que hay para ver TV).

¿A qué hora sucedió todo esto? ¿Cuánto tiempo falta para que los consumidores, ya obligados por el apagón analógico a adquirir pantallas planas digitales, descubran que pueden conectarle una computadora y que esto desencadene una literal desaparición del spot masivo de 30 segundos? ¿o ya está sucediendo? Ni cómo saberlo, si al preguntar en los estudios de pentración de medios seguiemos preguntando “¿tiene Ud. TV en su hogar?” y si seguimos confundiendo el Web con el Internet como todo aquello que aparece en el navegador de la computadora, sin entender que Internet está siendo el motor de otros dispositivos y pantallas a los que hemos nombrado de otras maneras.

Quizás la clave está en la famosa frase “El futuro está aquí, pero está mal distribuído” del célebre escritor futurista William Gibson, inventor del término cyberspace, autor de Neuromancer y padre de la cultura cyberpunk.

A quienes nos gusta la innovación y sin sentimos aplastados sino más bien motivados por la evolución tecnológica, nos queda claro que vivimos en Mundos diferentes de quienes aún sienten la presión de tener que adoptar la tecnología digital – Aunque debo admitir que también me sigo peleando con mi Mac de vez en cuando, ¿alguien me recomienda cambiarme de regreso a Microsoft?